Reflexiones

“Riesgos y fracasos” Si solo intentásemos lo que estamos seguros de conseguir, la vida sería un auténtico fracaso

“Riesgos y fracasos”

“No mido el éxito de un hombre por la altura que es capaz de subir, sino por lo alto que rebota cuando toca fondo”. Y casi siempre cuando una puerta se cierra, otra se abre; pero a menudo miramos tanto tiempo la puerta que se cierra, que no notamos aquella otra que se está abriendo para nosotros. Por eso hay momentos en la vida en los que debes decidir si te lanzas a triunfar arriesgándolo todo, o te sientas a ver el paso de los triunfadores, recordándote que el valiente no puede vivir para siempre; pero el cobarde no vive nunca. El valiente muere una vez, pero el cobarde muchas veces. Y si solo intentásemos lo que estamos seguros de conseguir, la vida sería un auténtico fracaso. Igualmente, nunca apuestes tus ilusiones al primer intento. Todo en la vida es fácil después de haberlo repetido muchas veces y convertirlo en rutina. ¡En caso contrario, nadie andaría en bicicleta! Mi padre, agonizando de cáncer, me dijo: “Carlos, solo me arrepiento de lo que no hice”. Por eso, hijo, vale más actuar y arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haberlo hecho; a pesar de los riegos y los fracasos.

(*) Extracto del capitulo “Riesgos y fracasos” del libro Cartas a un hijo


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